Ideas y consejos para trabajar online




Al intentar decidir qué actividad podemos emprender para estar En carrera ... ¡desde casa!, la primera disyuntiva que surge es: ¿realizaré un trabajo en línea, preferiré alguno fuera de línea, lo haré con mis manos o con mi intelecto?

Aclaremos los primeros conceptos. Para trabajar en línea es imprescindible contar con una computadora con acceso a Internet, ya que estos trabajos se efectúan estando conectadas o conectados a la red. Existe una amplísima variedad de servicios que se pueden ofrecer por este medio, y a modo de ejemplo te voy a enumerar los siguientes: venta directa de productos, prestación de servicios, diseño de páginas web, consultorías, soporte técnico en programación, servicios de secretaria, búsqueda de información, creación de bases de datos, entre otros.

Dentro de la categoría de trabajos fuera de línea podría citar: confección de catálogos, impresión de folletos, preparación de souvenirs, acompañantes terapéuticas y terapéuticos, decoradoras y decoradores, gestoras y gestores, reparación de equipos de computación, de equipos de audio, de televisión; personal trainers, masajistas, y muchos más.

Entre ambas modalidades se encuentran categorías que pueden ser prestadas de cualquiera de las dos formas, o más aún, pueden complementarse: trabajadoras y trabajadores freelance, soporte técnico de computadoras, preparación de bases de datos, búsquedas de información, profesionales independientes, confección de resúmenes de estudio, preparación de currículums, y la lista puede continuar.

Detenete a pensar qué propuesta te interesa más (en línea o fuera de ella), analizá con qué actividad te sentirías más cómoda o cómodo y después, ¡poné tus manos y tu mente a trabajar!

Brainstorming de ideas

Te propongo que realices el siguiente brainstorming para analizar qué idea de negocio se te puede ocurrir:

  • Un negocio relacionado con tu actividad actual.
  • Un nicho de mercado no explotado (algún producto o servicio que hayas buscado y no hayas encontrado).
  • Hacer de tu hobby un negocio (¿te encanta la fotografía? ¿Por qué no armar catálogos temáticos de fotos tomadas por vos?).
  • Complementar un servicio ya existente.
  • Diferenciarte con un producto propio, al que le añadas tu creatividad.
  • Sumar valor agregado a un producto o servicio del mercado.
  • Anticiparte a las nuevas tendencias.
  • Inventar un producto nuevo.
Tomá lápiz y papel y comenzá a anotar cada idea que te surja. No te preocupes por que estén ordenadas o prolijas, es tu propio borrador de ideas. No es necesario que las desarrolles en este momento, alcanza con que les pongas un nombre para identificarlas. Releelas, evalualas, tachá las que no te gusten, agregá las nuevas que se te ocurran, juega con tu imaginación y con tu creatividad ... es una forma positiva de empezar.